[Intro] [Verse 1] A través de la ventana miro mi vida, El porche, el columpio, la luz que nacía. Un niño con raspones en la piel, Corriendo tras los héroes que vio en la TV. Y allí estaba él, firme como un pilar, Su voz, un trueno al resonar. Para mis ojos chicos, era ley, Una montaña hecha por Dios… pensé. [Coro] Pero el tiempo sabe cómo herir: Toma al fuerte y lo hace rendir. Aquel gigante que creí inmortal, Era un hombre… y nada más. Hoy lo veo tal como es, Y lo quiero más, lo sé. [Verse 2] Le temía a su tono de acero, Sus reglas, su paso certero. Cada límite y cada autoridad Forjó al niño con claridad. Ahora descansa en su viejo sillón, El mundo le cabe en el corazón. Y cuando le hablo, puede sentir Que el hombre que quiso formar… vive en mí. [Coro] Porque el tiempo sabe cómo herir: Toma al fuerte y lo hace rendir. Aquel gigante que creí inmortal, Era un hombre… y nada más. Cada marca y cada lección fiel Aún me guían, lo sé. [Puente] Veo las grietas bajo su temple, El dolor que nunca dejó verme. Hoy comprendo la fuerza de pie, De sostenerse cuando el alma cae. [Coro Final] El tiempo trae la verdad también: Los padres fueron soñadores alguna vez. El hombre que temí, el que admiré, Era un hombre que todo me dio a la vez. Y a través del vidrio puedo entender: Es humano… y agradezco tenerlo aquí. [Outro]